La afilada punta se enterraba en la baranda del barco, haciendo nuevas muecas junto a las que se habían juntado a lo largo de los años. Mientras, los ojos del Capitán Garfio se mantenían mirando en lotananza entre la bruma, esperando la claridad del día. La madera cedía ante el filo de su garfio. El velamen estaba en reposo y no se oía mayor ruido en la cubierta. De pronto algo se movió entre la bruma, justo cuando el sol asomaba en el horizonte. Para el Capitán era inconfundible su estúpida silueta y volar engreído. Instintivamente alzó el garfio hacia su rostro y lo hundió en la mejilla, apenas un centímetro a la derecha de la llaga más reciente y comenzó a bajarlo hasta que llegó a su mentón. La sangre ya corría por su cara y cuello, cuando el trueno de su voz ordenó a su piratas estar listo para el ataque. Ellos, los piratas, se alistaron. Una vez que estuvieron prestos miraron hacia donde el Capitán estaba parado. Lo vieron a los ojos y sintieron una enorme veneración por aquel hombre con la cara surcada de cicatrices hechas con su garfio.
Peter Pan miró a lo lejos y vio el inconfundible velamen del Barco Pirata. Enfiló su vuelo hacia él. Orgulloso de sus atributos, Peter Pan volaba desnudo, sin nada que cubriera su cuerpo, se reverenciaba a sí mismo y no le importaba mostrar su falo mientras andaba o sobrevolaba por el Paás de Nunca Jamás. Su espada estaba siempre bien pulida y abrillantada para, de vez en cuando, poder ver su rostro y admirar de su majestuosidad. Todos los días después de hacer ejercicio, volaba un rato a la mayor velocidad y levantaba pesos, todo antes del amanecer. Lo hacía para mantenerse en forma. No le interesaba ser fuerte para vencer a la cuadrilla de truanes del Capitán Garfio, sino que le gustaba cómo se veía él mismo con los músculos marcados, el torso fornido y los brazos bien torneados. Al terminar el día, después de molestar los suficiente a los piratas, volvía hacia la Isla de la Sirenas y se dejaba consentir, lo hacía como un regalo para aquellas mujeres de pechos no siempre firmes y largos cabellos de algas. Las sabía incapaces de llegar a merecerlo, pero después de todo eran buenas y se dejaba hacer un rato.
Antes de llegar a la distancia de tiro del Barco Pirata, Peter, tomó fuertemente su espada y descendió un poco. Aumentó la velocidad y pasó rozando la oreja izquierda del Capitán Garfio que se limitó a dar la orden: ¡Ahora! Y una gran red saltó por los aires y fue a estrellarse con el niño volador. Garfio lo vio ahí, desamparado, a punto de caer en sus garras. Pero justo cuando se acercó para poder tocar aquel odiado cuerpo, la espada corta de Peter cantó en el aire y corto sus ataduras, emprendió el vuelo nuevamente. tomó su falo, lo mostró a Garfio y se marchó a toda velocidad. La punta afilada volvió a la mejilla de Garfio y penetró un poco más profundamente y la sangre se arrastró por el brillante metal, su cara, su cuello y sus raídas ropas.
5.4.04
31.3.04
Y te fue dictado lo que deberías hacer. Tus ojos se inundaron de incontables lágrimas, que no serían suficientes para acallarar tu corazón. De ahora en adelante serías el maldito, te convertiste en el símbolo de la traíción. Imploraste a tu nuevo Dios por misericordia. Le rogaste que no pidiera de ti tal cosa. ¿Cómo tú debías llevar a cabo la tarea? Tú, quien más fiel habías sido. Tú, quien no se atrevería a negarlo. Tú, el más incondisional de los doce. Pero además de todo debías aceptar la paga. Sellar el pacto humano de la desgracia. Tú, serías el artífice del destino. Te descubriste presa de la mano que todo lo maneja. Intentaste negar la tarea. Tu mente se desfiguró tratando de entender el designio y él, el hijo, lo sabía. te lo dijo la noche antes con todas las letras. Un dolor insoportable acudía a tu cuerpo. Miles de alfileres y dientes puntillosos se encajaban en cada parte de tu memoria. Cómo serías capaz de decir la mentira que lo mandaría a la muerte. En quien habías puesto tu fe, te pedía la negaras. Pero no te quedo nada más que aceptar la decisión. Con paso tambaleante te dirigiste hacia la casa de los notables, pediste hablar con el jefe del consejo y pusiste precio a la traición. Cuando te encontrabas fuera, miles de ángeles, bestias divinas, comenzaron a rodearte. Sabias que venían a llevarte ante tu Dios para sentarte a su lado y esperar a tu maestro. Corriste lo más veloz que te fue posible, no miraste atrás. Saliste de la ciudad. No sabías que hacer. Tu grandiosa fe, tu fe que podía hacer cualquier cosa, tu fe tan confiadamente entregada se había perdido, se enciontraba rota. Los ángeles seguían tus pasos. Aclamaban tu nombre y hacían alabanzas de tu entereza. Sabías que habías hecho lo que debías hacer, pero el remordimiento y la culpa te llenaban los oídos. corriste hasta el árbol. Cogiste la soga y dejaste caer tu cuerpo. Un torbellino de fuego te cubrió. No ansiabas las llamas, pero no podías ver a la cara otra vez a tu Dios y volver a perder la fe. Allí entre demonios, podías al menos creer que en un lado opuesto existían Él y tu maestro.
30.3.04
Y en tu cabeza escuchabas ambas voces en igual potencia. Él, tu padre, te decía que así debían de ser las cosas. La otra te decía que podría haber sido de otra manera. eran casi la misma voz. A tus pies podías ver a las dos mujeres, una tu madre; la otra, quien hubiera sido algo más que tu seguidora, si realmente hubieras podido decirle lo que sentías por ella. en tu mente se debaten el deber y el deseo. Hubieras querido sentir sus generosos senos en tus manos, el sabor de su piel, el sabor de la saliva de su boca, hubieras querido hacerle el amor, tener tu sexo en su sexo. Quisieras gritarle que es una farsa, que la quieres, que la deseas. Quieres pedirle a tu madre que los detenga. Deseas tener el poder para decir basta. Entonces, en ese momento las voces en tu cabeza se callan. El silencio te aprisiona. En tu mente queda grabado el rostro de quien deseabas como amante.
Desde que te fue anunciado su nacimiento supiste que sería una etapa ardua de la vida. Desde que era pequeño trataste de ser una guía para él. De acuerdo a lo que te fue revelado, crees haber hecho el trabajo como lo esperaban. Pero dónde queda lo que tú querías hacer con tu hijo. Dónde queda el amor que querías darle, dónde queda todo lo que se supone ser madre de un hijo. Cuando estaba ya en manos de ellos tu fe se tambaleó y por un momento pensaste en hacer algo para impedir el destino. Te preguntabas por cuánto tiempo más iba a permitir el dolor, por cuánto tiempo más permitiría que siguieran, cuánto más había que pagar por ellos. Alguien te entregó un lienzo y cuando se fueron y lo llevaron ante el gobernador recogiste lo único que te quedaba de él: su sangre, lo último que podía llegar a pertenecerte como madre. Subieron las pendiente, lo más pronto que podías con el peso de tus años a cuesta. En trayecto te acercaste a él como último instinto para asegurar su bienestar, pero estaba más allá de tí: "aquí estoy hijo", dijiste. Y él siguió su camino. Mientras te arrodillaste frente a él, mientras lo preparaban, tus manos se enterraron entre los carrizos y los puños se cerraron en tu impotencia. Los pedruscos sacaron la sangre de tus palamas. Buscaste algo de la parte que te tocaba, pero todo él era para otros. Viste como amoldaban su cuerpo por la fuerza para hacer la señal santa. Después cuando el tiempo pasó y la tormenta hizo su presencia lo bajaron y te acercaste a él. Te despediste de tu hijo, tu tarea había sido cumplida de acuerdo a lo estipulado. Pero el vacío quién lo llenaría, quién pagaría deuda tan grande. Quién te devolvería lo que podrías haber sido.
Mientras mirabas como era martirizado, recordaste el día en que lo conociste. Te habían descubierto en el lecho de otro hombre. Junto a alguien que no era tu esposo legítimo. Buscaste refugio en las calles desiertas, pero la muchedumbre te busco hasta el cansancio. Los pedruscos se estrellaban en tus sienes, en tu rostro, en el vientre, en los senos y las pantorrillas. La luz de la mañana fue bloqueada por una figura que emitió unas palabras y dibujó un símbolo en la tierra. Las pedradas se detuvieron y la gente se dispersó. Levantaste la vista y miraste el rostro más hermoso que jamás habías visto. La imagen de tus mútiples amantes se desdibujó de tu recuerdo y sólo permaneció la suya. Ese día, mientras lo azotaban, ansiabas tocar su piel. Estirar tu mano y poder recordar la suavidad de aquellos muslos, como se sentían las palmas de su mano en tus mejillas. Las lágrimas recorrían tu rostro, cada recuerdo verdadero y cada falacia volvían a tu mente y el dolor de la memoria atenazaba tu garganta y ninguna palabra salía de ella. Mirabas en una especie de trance como golpeaban su cuerpo. Llorabas por no haberlo conocido antes, por no haberlo enamorado, por no haberlo apartado de aquel camino, por no haber podido probar su sexo, por no poder haber tendio su falo en tu boca, por no haber podido tocar más allá de sus muslos, por no haber podido yacer con él, por no haberlo conocido, por no haber podido conocer su lengua danzando en la tuya. Lloraste por lo que pensabas, por no haber podido reprimir aquellos sentimientos, por no haber podido hacer nada, por no haber podido decir la verdad a los cuatro vientos, por no tener un hijo suyo en tu vientre, por no poder decirle cuánto lo amabas, por ver cómo su cuerpo se vaciaba de su sangre, llorabas por no poder beber su sangre y comerte su cuerpo allí mismo.
Y mientras lo mirabas a él, tu sangre no dejaba de llegar a tus sienes. Lo odiabas más por lo que significaba su presencia que por estar en desacuerdo con su enseñanza. Desde pequeño te habían enseñado que Él estaba en las alturas, que Él era el Dios de los ejércitos, el que demolería a tus enemigos, el que no daría paz a los que perjuriaron en contra de tí y tu pueblo. tú eres el centro del mundo. El principal del consejo. En tu corazón sabías que había verdad dentro de sus palabras, dentro de tí, sabías que el mundo estaba cambiando. Las realidades ya no se correspondían. Cada vez que escuchabas el silbido del cuero cruzando el aire, tu espíritu se contraía y tus ojos buscaban el amparo de los tuyos, pero junto a tí solamente encontraste ojos inyectados de ira. Los otros como tú, los representantes de tu pueblo estaban allí ansiando la destrucción del condenado. Tu piel se hacía cada vez más pálida. En tu mente escuchabas la misma voz que sabías él escuchaba. Pero cómo dejar atrás las enseñanzas de tu vida, de tu pueblo, de tus raíces. Cómo hacer para dejar de lado la costumbre, cómo dejar las doctrinas que habían salvado a tu pueblo por tanto tiempo. Te sabías de una civilización pujante, un pueblo en vías de expandir sus territorio por medio de los subterfugios de la fe. Y ese día mientras él era clavado, tuviste la certeza de que estabas equivocado. Regresaste al templo y pusiste tus manos en el pebetero hasta dejarlas supurantes y marcadas para no olvidar tu error. Y así emprendiste el camino de tu pueblo, el de tu Dios.
29.3.04
Escuchas el despertador a las seis menos cuarto. Estiras tu brazo y dejas que repose apenas un segundo sobre la mesilla de noche. Con los dedos estirados alcanzas el snooze y lo oprimes, más por la fuerza de la gravedad ejecida en tu carne que por voluntad propia. Puedes sentir la vibración de las ventanas al paso del avión rumbo al aeropuerto. Finjes no poder pararte, pero nunca has sido una buena actriz. Te pones de pie y enfilas al sanitario. Lavas tu cara. Miras el rostro que te devuelve el espejo. Tratas de hacerte una mueca divertida para animarte la mañana. Tomas el cepillo de dientes, colocas pasta sobre las cerdas y lo introduces en tu boca. sientes el frescor subiendo por las paredes de tu boca, llega a tu campánula y asciende hacia tu nariz. El picor te despierta un poco más. Escupes la espuma y limpias tu rostro en la toalla percudida. Regresas a tu habitación, tomas una remera y te la pones. Sientes tus pechos un poco apretados. Ahora, tomas un pantalón de mezclilla a tonos rosas y naranjas. Vuelves al baño y pones agua a tu pelo. Lo dejas despeinado. En ese momento vuelve a prenderse el radio y escuchas las noticias, un poco de tráfico. Decides usar el tren para evitar retrasos. Tomas tu bolso y sales de casa. Olvidas tus llaves, pero no te preocupas, de regreso llamarás al cerrajero o pasarás a casa de tu madre de camino de vuelta. Caminas hacia la estación y esperas junto a miles de personas el tren que te llevará a tu destino. Estás a punto de arrepentirte de tu decisión, pero el tren llega con tan sólo un retraso de minutos. Abordas el tren entre empujones. Entre todos los roces, te llama la atención una piel suave. Haces tu cabeza a un lado y alcanzas a mirar el rostro cetrino de un muchacho joven, casi de tu misma edad, 22 años. Las puertas se cierran y quedas un lado suyo. Lleva una mochila voluminosa y, al igual que tú, está sudando por el calor del tren y la gente que lo habita. Entre forcejeos logra quitarse la mochila, tú aprovehcas y te acercas un poco más a él, so pretexto de que te empujaron. Sus cuerpos quedan pegados. El no aparta la mirada de la puerta de salida. El tren hace un alto brusco y todos exclaman su enojo. Tu debes llegar a la estación de enlace, pero antes deben pasar por otra estación. Esperas que se despeje un poco el cupo del vagón. Llegan a la estación intermedia y muchos se bajan. Entre los empujones no te percatas de que el muchacho ya no está. Te das cuenta de que se ha bajado. Miras al suelo y ves la mochila del joven. Algo en tu interior te descubre una angustia. Miras tu reloj: 7:27 a.m. Escuchas un móvil. nadie contesta. sigue sonando. Tu mirada baja hasta donde se encuentra la mochila. Algo te angustia, no sabes qué es. 7:28 a.m. Otro timbrazo. 7:29 a.m. Recuerdas la estación de radio que te despertó por la mañana, la sensación de la mesilla de noche en tu brazó, la fuerza de gravedad actuando sobre tus dedos, el sabor del dentrífico, tus senos un poco apretados por la ropa, el agua sobre tu cara, el agua en tu cabello despeinado, nuevamente el radio despertando del snooze, las llaves olvidadas, el cerrajero, el apartamento de tu madre a la vuelta del trabajo, la piel cetrina, la mirada perdida del muchacho, el sonido del móvil. Debías estar en tu trabajo, en Madrid, a las ocho menos cuarto...
26.3.04
En un principio era el vacío. En él habitan un dragón y un fénix. Y en el vacío hacía un frío glacial. El fénix agonizaba pues su fuego se extinguía cada vez más. Entonces él y el dragón decidieron hacer algo. El fénix se introdujo en el vientre del dragón y eso hicieron y fue bueno. El dragón soportaba el frío. Así el fénix dentro del dragón ganó fuerza y gestaba las cosas. Y así fue por un tiempo. Hasta que el vacío fue para ellos demasiado vasto, entonces el dragón entró en un estado de ensimismamiento y frente a él apareció el ave de fuego y le mostró todo lo que había creado en su mente. Entonces el dragón loperfeccionó y juntos le dieron forma a todo cuanto habían creado.
Una vez que estuvo listo el dragón exhaló una gran llamarada que iluminó la nada y el vacío. Así tomaron existencia todas las coasas que fueron, son y serán.
Una vez que estuvo listo el dragón exhaló una gran llamarada que iluminó la nada y el vacío. Así tomaron existencia todas las coasas que fueron, son y serán.
Esta noche, en los países predominantemente cristianos de Europa y América, se reunirán pequeñós grupos de personas para celebrar ceremonias culturales decididamente no cristianas. Se congregarán en el cuarto de estar de un piso céntrico de la ciudad, en la habitación familiar de una casa de las afueras, en el sótano o en el ático. No tienen iglesias o capillas, tempos o santuarios donde adorar a su deidad. Allé donde se reuúnen cubren las ventanas, cierran las puertas con cerrojo, y el lugar de culto se ilumina simplemente con cirios; porque su religión es un misterio; su ritual, un saber secreto y esotérico.
Hay alguien allí. Detrás de la puerta. Puedo sentir su presencia, puedo darme cuenta del miedo que fluye de él hacia mí. Es una sustancia vaporosa, pero al fin sustancia que no logra levantarse más allá de unos centímetros del suelo. Es del color de un incienso de sándalo. Se va arrastrando con fluidez y está a punto de alcanzarme. Mientras tanto, yo en la cama no logro despertarme. Tengo miedo. Miedo de que el miedo me alcance.
11.3.04
Basta de violencia
Hoy por la mañana me enteré de que hubo un mega atentado terrorista en España. No saben a quién achacárselo, pero hay muchos muertos. Estuve leyendo blogs de españoles, hasta el momento, parece que ninguno de ellos sufrió pérdidas.
Un minuto de silencio. Descansen en paz las víctimas dela humanidad.
JM
Hoy por la mañana me enteré de que hubo un mega atentado terrorista en España. No saben a quién achacárselo, pero hay muchos muertos. Estuve leyendo blogs de españoles, hasta el momento, parece que ninguno de ellos sufrió pérdidas.
Un minuto de silencio. Descansen en paz las víctimas dela humanidad.
JM
4.3.04
?Qu? hay de nuevo?
Pues na. Hace unas semanas me contacto una mujer de cuyo nombre no puedo acordarme, aunque lo tengo anotado en alg?n lugar del cual tampoco puedo acordarme, pero queda el escape de salida de que conozco a la persona que puede saber su nombre, pero no tengo su tel?fono, pero ah! s? quien lo tiene: Eugenia.
El caso es que a esta mujer le mande un manojo de mis poemas para ver si se animaba a hacer una lectura en voz alta, y result? que le gustaron mucho y que le dispar? el resorte creativo para poder llevarlo a cabo.
Los poemas versan sobre la disyuntura que se da cuando uno escapa de la religi?n cat?lica. Son muy ?cidos y llenos de ira y rencor, pero me gustan, est?n muy buenos. Cabe se?alar en este punto que el Dios cat?lico y yo ya nos dimos la mano y quedamos en paz. ?l no se mete conmigo y yo no me meto con ?l, salvo algunas circunstancias en las que sus fieles meten las cuatro patas, pero bue... nadie es perfecto, ?cierto?
Total que el show que se le ocurri? a esta mujer es hacer una especie de di?logo enfrentado entre mis textos y los de Santa Teresa de Jes?s, un contrapunto violento, pero que no dudo que tena sus matices gustozos y cat?rticos. Le coment? a mi querido Duque de Monroy y G?mez Tagle que ser?a un alt?simo honor de representar al monje que har? las veces de lector de mi obra, mientras seguimos en la busca de la mujer que interpretar? a la monja leyendo la obra de Santa Teresa.
Adem?s hay que buscar el espacio, el patrocinador para el vestuario y todo lo dem?s. Habr? que hacer una buena publicidad para que la gente vaya. Y un trabajo que se llevar?, calculo, al menos tres meses y no s? cuanto dinero, pero estoy emocionado y queiro llevarlo a cabo.
Por otro lado estoy trabajando un poemario, del cual se desprenden los textos anteriormente citados para poder presentarlo a concurso y lograr su publicaci?n, s? saben de alguien que se interese en publicar poes?a me avisan.
En otras noticias hemos estado ajetreados mucho tiempo, hay muchas cosas que hacer en la chamba y en la casa. La familia ha estado dando lata. Nos hemos dado cuenta de que mi madre, por cuestiones que yo achaco a su edad [menopausia y golpe de la edad madura], ha cambiado su actitud hacia nosotros. No para mal, del todo, pero lo que s? est? haciendo es interferir m?s de la cuenta en asuntos que son meramente de pareja y de padres a hijos, en este caso Eugeni y Yo con Orlando.
El d?a de ayer platicando le dije que ser?a buena idea mudarnos al mismo tiempo que ellos lo har?n de su edificio, y poner la distancia de la confusi?n por un tiempo. Es decir, chispas nos cambiamos al mismo tiempo y no pudimos decirles a donde. bviamente no ser? del todo cierto, pues no podemos apartar as? como as? al nieto de la abuela, pero si provocar cierto distanciamiento. Eugenia me dijo algo as? como: "Pero son tu familia" a lo que yo respond?: no, mi familia eres t? y Orlando. Lo cual es perfectamente cierto. No tengo lazos que me unan directmente a ellos. Es decir por un lado la sangre, quiz? sea lo m?s fuerte, pero siempre he pensado que la sangre que me han dado no es suya totalmente es una conjugaci?n de miles de factores y sangre de muchas generaciones y si de lealtad se trata pues no se las debo a ellos sino a un mill?n de personas queni siquiera conozco. Adem?s las ra?ces no son s?lo eso. Mis ra?ces son m?s profundas, van m?s lejos.
No tengo rencores ni odios hacia ellos. Los quiero como familia, pero no estoy dispuesto a que traten de vivir a trav?s de m?, ahora que se han dado cuenta de que no se atreven a vivir su vida por que les dio miedo. Yo aprend? la lecci?n a la malas. De pronto un d?a me encontr? casi s?lo en un departamente rentado, con mis padres en otro lado, mi hermana en la huegla de la UNAM y yo sin un centavo. Pero ello me ayud? mucho a madurar. Ahora soy s?lo de mi mismo.
Y entend? que las cosas son como son porque as? ten?an que ser, pues de no tener que ser as?, hubieran sido de otra manera, pero no lo fueron, ergo, est? bien que sean como son.
Yo creo que para el 20 de este mes estaremos preparando un festejo. Eugenia y yo cumplimos 4 a?os desde aquel d?a en que empezamos como novios. Es una de las fechas m?s significativas para nosotros. As? que habr? pachanga, s?lo falta conseguir el espacio.
Bueno, pienso que es todo por el momento. Prometo escribir m?s seguido.
Saludos,
JM
Pues na. Hace unas semanas me contacto una mujer de cuyo nombre no puedo acordarme, aunque lo tengo anotado en alg?n lugar del cual tampoco puedo acordarme, pero queda el escape de salida de que conozco a la persona que puede saber su nombre, pero no tengo su tel?fono, pero ah! s? quien lo tiene: Eugenia.
El caso es que a esta mujer le mande un manojo de mis poemas para ver si se animaba a hacer una lectura en voz alta, y result? que le gustaron mucho y que le dispar? el resorte creativo para poder llevarlo a cabo.
Los poemas versan sobre la disyuntura que se da cuando uno escapa de la religi?n cat?lica. Son muy ?cidos y llenos de ira y rencor, pero me gustan, est?n muy buenos. Cabe se?alar en este punto que el Dios cat?lico y yo ya nos dimos la mano y quedamos en paz. ?l no se mete conmigo y yo no me meto con ?l, salvo algunas circunstancias en las que sus fieles meten las cuatro patas, pero bue... nadie es perfecto, ?cierto?
Total que el show que se le ocurri? a esta mujer es hacer una especie de di?logo enfrentado entre mis textos y los de Santa Teresa de Jes?s, un contrapunto violento, pero que no dudo que tena sus matices gustozos y cat?rticos. Le coment? a mi querido Duque de Monroy y G?mez Tagle que ser?a un alt?simo honor de representar al monje que har? las veces de lector de mi obra, mientras seguimos en la busca de la mujer que interpretar? a la monja leyendo la obra de Santa Teresa.
Adem?s hay que buscar el espacio, el patrocinador para el vestuario y todo lo dem?s. Habr? que hacer una buena publicidad para que la gente vaya. Y un trabajo que se llevar?, calculo, al menos tres meses y no s? cuanto dinero, pero estoy emocionado y queiro llevarlo a cabo.
Por otro lado estoy trabajando un poemario, del cual se desprenden los textos anteriormente citados para poder presentarlo a concurso y lograr su publicaci?n, s? saben de alguien que se interese en publicar poes?a me avisan.
En otras noticias hemos estado ajetreados mucho tiempo, hay muchas cosas que hacer en la chamba y en la casa. La familia ha estado dando lata. Nos hemos dado cuenta de que mi madre, por cuestiones que yo achaco a su edad [menopausia y golpe de la edad madura], ha cambiado su actitud hacia nosotros. No para mal, del todo, pero lo que s? est? haciendo es interferir m?s de la cuenta en asuntos que son meramente de pareja y de padres a hijos, en este caso Eugeni y Yo con Orlando.
El d?a de ayer platicando le dije que ser?a buena idea mudarnos al mismo tiempo que ellos lo har?n de su edificio, y poner la distancia de la confusi?n por un tiempo. Es decir, chispas nos cambiamos al mismo tiempo y no pudimos decirles a donde. bviamente no ser? del todo cierto, pues no podemos apartar as? como as? al nieto de la abuela, pero si provocar cierto distanciamiento. Eugenia me dijo algo as? como: "Pero son tu familia" a lo que yo respond?: no, mi familia eres t? y Orlando. Lo cual es perfectamente cierto. No tengo lazos que me unan directmente a ellos. Es decir por un lado la sangre, quiz? sea lo m?s fuerte, pero siempre he pensado que la sangre que me han dado no es suya totalmente es una conjugaci?n de miles de factores y sangre de muchas generaciones y si de lealtad se trata pues no se las debo a ellos sino a un mill?n de personas queni siquiera conozco. Adem?s las ra?ces no son s?lo eso. Mis ra?ces son m?s profundas, van m?s lejos.
No tengo rencores ni odios hacia ellos. Los quiero como familia, pero no estoy dispuesto a que traten de vivir a trav?s de m?, ahora que se han dado cuenta de que no se atreven a vivir su vida por que les dio miedo. Yo aprend? la lecci?n a la malas. De pronto un d?a me encontr? casi s?lo en un departamente rentado, con mis padres en otro lado, mi hermana en la huegla de la UNAM y yo sin un centavo. Pero ello me ayud? mucho a madurar. Ahora soy s?lo de mi mismo.
Y entend? que las cosas son como son porque as? ten?an que ser, pues de no tener que ser as?, hubieran sido de otra manera, pero no lo fueron, ergo, est? bien que sean como son.
Yo creo que para el 20 de este mes estaremos preparando un festejo. Eugenia y yo cumplimos 4 a?os desde aquel d?a en que empezamos como novios. Es una de las fechas m?s significativas para nosotros. As? que habr? pachanga, s?lo falta conseguir el espacio.
Bueno, pienso que es todo por el momento. Prometo escribir m?s seguido.
Saludos,
JM
23.2.04
Caso Sifuentes
A Gerardo Sifuentes y Epigmenio León se les dictó auto de formal prisión. A continuación, el boletín de prensa que emitimos los familiares y amigos de ambos:
México, D.F. a 20 de febrero de 2004.
El 12 de febrero de 2004, aproximadamente a las 03:00 hrs, Gerardo Sifuentes Marín, (30 años, escritor y becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes FONCA), y Epigmenio León Martínez, (29 años, escritor y funcionario de CONACULTA), fueron detenidos por dos elementos de la policía preventiva del D.F. La detención ocurrió en la calle de Tehuantepec, colonia Roma, entre las calles de Acayucan y Ures, a diez metros del domicilio de Gerardo Sifuentes. En el Ministerio Público no. 3 de la Delegación Cuauhtémoc, se les acusó de robar un par de espejos de automóvil, según consta en la averiguación previa CUH-7T2/240/04-02. El viernes 13 fueron trasladados al Reclusorio Norte, aproximadamente a las 22:00 hrs. El día de hoy, viernes 20 de febrero, la Juez Julia Ortiz Leandro del juzgado 42 del Reclusorio Norte, les dictó auto de formal prisión, por robo agravado.
El único elemento en su contra es la declaración de los dos policías que los detuvieron, quienes alegan haberlos capturado en flagrancia. Sin embargo, por un lado, existe un informe pericial que no aporta ninguna evidencia que sustente las declaraciones de los agentes policíacos; por el otro lado, las declaraciones de los testigos invalidan la versión de los agentes. Todo lo cual indica que los detenidos son inocentes.
Epigmenio León es comunicólogo egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, participó en la organización de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de 1996 a 1999, fue guionista del programa radial Circo, maroma y libros, producido por el CONACULTA y actualmente se desempeña como Jefe del Departamento de Difusión de la revista Tierra Adentro, donde ha publicado diversos artículos. Es traductor del alemán y se ha desempeñado como jurado en varios concursos literarios.
Gerardo Sifuentes es ingeniero electrónico industrial, titulado por el Instituto Tecnológico de Puebla. Ha obtenido diversos premios internacionales y nacionales de narrativa. Ha publicado los libros Perro de luz y Pilotos infernales. Actualmente, es becario del Programa Jóvenes Creadores, en el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en la especialidad de cuento y se desempeña como redactor creativo, en la agencia de publicidad Interbrand Internacional.
Por todo lo anterior, este hecho significa el encarcelamiento injusta y arbitraria de dos destacados miembros de la comunidad intelectual.
Estos son momentos muy difíciles para Epigmenio, Gerardo, sus familias y los que los queremos.
De nuevo, apelo a su solidaridad. Estamos preparando una carta abierta para la que solicitaremos las firmas de quienes quieran apoyar la causa. Subiré el texto de la misma en cuanto esté redactada. Por lo pronto, quienes quieran rubricarla háganme llegar por e-mail la autorización para incluir su nombre.
Por otro lado, se requerirá mucho dinero durante este proceso. Anoche, en casa de Gerardo se designó a Adriana Quijada Martín, amiga de Sifuentes, como tesorera. Les ruego depositar su ayuda a la cuenta de ahorro Bancomer 1250578401 a nombre de Adriana. Cualquier ayuda será valiosísima.
Hagan circular esta información, péguenla en sus blogs, en sus webpages, ventílenla en los medios locales los que no están en el D.F. Que se sepa de esta injusticia. No nos quedemos callados, dos amigos inocentes están en la cárcel.
A Gerardo Sifuentes y Epigmenio León se les dictó auto de formal prisión. A continuación, el boletín de prensa que emitimos los familiares y amigos de ambos:
México, D.F. a 20 de febrero de 2004.
El 12 de febrero de 2004, aproximadamente a las 03:00 hrs, Gerardo Sifuentes Marín, (30 años, escritor y becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes FONCA), y Epigmenio León Martínez, (29 años, escritor y funcionario de CONACULTA), fueron detenidos por dos elementos de la policía preventiva del D.F. La detención ocurrió en la calle de Tehuantepec, colonia Roma, entre las calles de Acayucan y Ures, a diez metros del domicilio de Gerardo Sifuentes. En el Ministerio Público no. 3 de la Delegación Cuauhtémoc, se les acusó de robar un par de espejos de automóvil, según consta en la averiguación previa CUH-7T2/240/04-02. El viernes 13 fueron trasladados al Reclusorio Norte, aproximadamente a las 22:00 hrs. El día de hoy, viernes 20 de febrero, la Juez Julia Ortiz Leandro del juzgado 42 del Reclusorio Norte, les dictó auto de formal prisión, por robo agravado.
El único elemento en su contra es la declaración de los dos policías que los detuvieron, quienes alegan haberlos capturado en flagrancia. Sin embargo, por un lado, existe un informe pericial que no aporta ninguna evidencia que sustente las declaraciones de los agentes policíacos; por el otro lado, las declaraciones de los testigos invalidan la versión de los agentes. Todo lo cual indica que los detenidos son inocentes.
Epigmenio León es comunicólogo egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, participó en la organización de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de 1996 a 1999, fue guionista del programa radial Circo, maroma y libros, producido por el CONACULTA y actualmente se desempeña como Jefe del Departamento de Difusión de la revista Tierra Adentro, donde ha publicado diversos artículos. Es traductor del alemán y se ha desempeñado como jurado en varios concursos literarios.
Gerardo Sifuentes es ingeniero electrónico industrial, titulado por el Instituto Tecnológico de Puebla. Ha obtenido diversos premios internacionales y nacionales de narrativa. Ha publicado los libros Perro de luz y Pilotos infernales. Actualmente, es becario del Programa Jóvenes Creadores, en el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en la especialidad de cuento y se desempeña como redactor creativo, en la agencia de publicidad Interbrand Internacional.
Por todo lo anterior, este hecho significa el encarcelamiento injusta y arbitraria de dos destacados miembros de la comunidad intelectual.
Estos son momentos muy difíciles para Epigmenio, Gerardo, sus familias y los que los queremos.
De nuevo, apelo a su solidaridad. Estamos preparando una carta abierta para la que solicitaremos las firmas de quienes quieran apoyar la causa. Subiré el texto de la misma en cuanto esté redactada. Por lo pronto, quienes quieran rubricarla háganme llegar por e-mail la autorización para incluir su nombre.
Por otro lado, se requerirá mucho dinero durante este proceso. Anoche, en casa de Gerardo se designó a Adriana Quijada Martín, amiga de Sifuentes, como tesorera. Les ruego depositar su ayuda a la cuenta de ahorro Bancomer 1250578401 a nombre de Adriana. Cualquier ayuda será valiosísima.
Hagan circular esta información, péguenla en sus blogs, en sus webpages, ventílenla en los medios locales los que no están en el D.F. Que se sepa de esta injusticia. No nos quedemos callados, dos amigos inocentes están en la cárcel.
19.2.04
El Chícharo
Como muchos ya saben, el Chícharo Sifuentes, fue a dar al bote, después de que lo agarraron junto con Epigmenio León, acusándolos de robo de autopartes. Las cosas, al parecer marchan traquilas. El abogado dice que la audiencia, que fue apenas este miércoes, fue muy favorable, uesto que los policías que los detuvieron entraron en incongruencia a la hora de los testimonios.
Esperamos que este viernes, mañana, todo esté resuelto y que Gerardo y Epigmenio, estén de vuelta libres.
Más información sobre el asunto en el blog de Bef
JM
Como muchos ya saben, el Chícharo Sifuentes, fue a dar al bote, después de que lo agarraron junto con Epigmenio León, acusándolos de robo de autopartes. Las cosas, al parecer marchan traquilas. El abogado dice que la audiencia, que fue apenas este miércoes, fue muy favorable, uesto que los policías que los detuvieron entraron en incongruencia a la hora de los testimonios.
Esperamos que este viernes, mañana, todo esté resuelto y que Gerardo y Epigmenio, estén de vuelta libres.
Más información sobre el asunto en el blog de Bef
JM
12.2.04
El reino de J.K. Rowling
ALBANIA
AUSTRALIA
BANGLADESH
BRAsIL
BULGARIA
CANADÁ
CHINA
CROATIA
REPÚBLICA CHECA
DINAMARCA
EGIPTO
ESTONIA
ISLAS FAROE
FINLANDIA
FRANCIA
GEORGIA
ALEMANIA
GRECIA
GROENLANDIA
HUNGRÍA
ISLANDIA
INDONESIA
ISRAEL
ITALIA
JAPÓN
COREA
LATVIA
LITHUANIA
MACEDONIA
MALAYSIA
SUECIA
NORUEGA
PAQUISTÁN
POLONIA
PORTUGAL
RUMANIA
RUSIA
SERBIA
REPÚBLICA ESLOVACA
ESLOVENIA
SUDÁFRICA
ESPAÑA
SUIZA
TAIWAN
TAILANDIA
TURQUÍA
REINO UNIDO & COMMONWEALTH
UCRANIA
ESTADOS UNIDOS
VIETNAM
YUGOSLAVIA
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21.1.04
Un rapidín
Sí, una actualización de rapidín. Después de la muerte de las tres ballenas sagradas, me parece que fue antes de fin de año. Entonces desde allí habrá que retomar el diálogo.
El 31 de diciembre lo festejamos de manera extraña. Fuimos a casa del amado Bef y cenamos al lado de Alberto, Raquel, Alfredo y el Chipotes, ah! y también estaba Ricardo. El hermano de Bef, Alfredo, se lució con un guiso de pavo con una salsa que parecía radioactiva. Soy sincero, en un principio, cuando ví qué era lo que estaba preparando me dije: "En la madre cabrón, y ahora además te lo vas a tener que tragar". Juro por los dioses qué no tenía idea de a qué podría llegar a saber aquello. Para el bienestar emocional y para callarme el hocico mental, la comida fue, no rica, sino sublime, exquisita, como pocas cosas que he probado en mi vida. En resumen Alfredo es un gran cocinero.
Después de estar un ratote con ellos y disfrutar de lo lindo, pasamos a retirarnos para ir a casa de Pancho, tío de mi amorcito. Esperábamos llegar y ver a nuestro chipayate revoloteando y demostrando que la tecnología nuclear ya es aplicada a las baterías de los niños, pero no. Craso error, mi suegra y la abuela ya se habían retirado. Era de esperarse, mi suegra no acostumbra desvelarse ni en defensa propia. Para cuando llegamos, todo el mundo estaba a medio dormir. Es decir, la mitad dormida y la otra mitad medio dormida. No esperaban que lloegaramos y de hecho mi suegra tenía cinco minutos de haberse retirado.
Nos quedamos ahí un buen rato hablando de cómo sobrellevar el abandono del hogar por parte de la hija menor. Mónica, mi prima política, bueno mi prima a secas porque la quiero mucho. Se fue a estudiar dirección cinematográfica a Australia. Espero verla próximamente como un pequeño elfo en las próximas películas de Jackson... jajajaja...
Total que fue un fin de año ajetreado. Pero ya veremos cómo pinta el asunto. además recibí el año con varias ofertas de trabajo que subieron mi ánimo. Eso de que grandes empresas te conqueteen es muy chido. Por lo demás me negué a aceptarlas, porque este año he decidido que haré cosas para establecer un dominio y después conquistar el MUNDO!!!!!!!!!!!... perdón. Afincar mi economía y hacer ciertos ajustes administrativos, quería decir... ejem... pero bueno.
Organizamos la fiesta de cumpleaños de Nano en la cas, con la familia. La cara de sorpresa que puso será una de las imágenes más memorables de este año. Para variar, desde que nació, los primeros de enero no han vuelto a ser los mismos. Justo cuando estábamos hablando de las cabañuelas de enero, empezó el temblor que a todos agarró crudos. Será que temblará México este año. Quién sabe...
Este año pinta bien, será bueno y tengo ganas de llegar hasta el final. No sé si a todos los nacidos en julio nos pase lo mismo, pero además de sentirme restringido, siento que podría servir para darle cause a la vida dispersa que he llevado en los últimos años.
En fin, por ahora es todo, tengo harta chamba y debo hacerla antes de las 12.
Un gusto, como siempre,
JM
Sí, una actualización de rapidín. Después de la muerte de las tres ballenas sagradas, me parece que fue antes de fin de año. Entonces desde allí habrá que retomar el diálogo.
El 31 de diciembre lo festejamos de manera extraña. Fuimos a casa del amado Bef y cenamos al lado de Alberto, Raquel, Alfredo y el Chipotes, ah! y también estaba Ricardo. El hermano de Bef, Alfredo, se lució con un guiso de pavo con una salsa que parecía radioactiva. Soy sincero, en un principio, cuando ví qué era lo que estaba preparando me dije: "En la madre cabrón, y ahora además te lo vas a tener que tragar". Juro por los dioses qué no tenía idea de a qué podría llegar a saber aquello. Para el bienestar emocional y para callarme el hocico mental, la comida fue, no rica, sino sublime, exquisita, como pocas cosas que he probado en mi vida. En resumen Alfredo es un gran cocinero.
Después de estar un ratote con ellos y disfrutar de lo lindo, pasamos a retirarnos para ir a casa de Pancho, tío de mi amorcito. Esperábamos llegar y ver a nuestro chipayate revoloteando y demostrando que la tecnología nuclear ya es aplicada a las baterías de los niños, pero no. Craso error, mi suegra y la abuela ya se habían retirado. Era de esperarse, mi suegra no acostumbra desvelarse ni en defensa propia. Para cuando llegamos, todo el mundo estaba a medio dormir. Es decir, la mitad dormida y la otra mitad medio dormida. No esperaban que lloegaramos y de hecho mi suegra tenía cinco minutos de haberse retirado.
Nos quedamos ahí un buen rato hablando de cómo sobrellevar el abandono del hogar por parte de la hija menor. Mónica, mi prima política, bueno mi prima a secas porque la quiero mucho. Se fue a estudiar dirección cinematográfica a Australia. Espero verla próximamente como un pequeño elfo en las próximas películas de Jackson... jajajaja...
Total que fue un fin de año ajetreado. Pero ya veremos cómo pinta el asunto. además recibí el año con varias ofertas de trabajo que subieron mi ánimo. Eso de que grandes empresas te conqueteen es muy chido. Por lo demás me negué a aceptarlas, porque este año he decidido que haré cosas para establecer un dominio y después conquistar el MUNDO!!!!!!!!!!!... perdón. Afincar mi economía y hacer ciertos ajustes administrativos, quería decir... ejem... pero bueno.
Organizamos la fiesta de cumpleaños de Nano en la cas, con la familia. La cara de sorpresa que puso será una de las imágenes más memorables de este año. Para variar, desde que nació, los primeros de enero no han vuelto a ser los mismos. Justo cuando estábamos hablando de las cabañuelas de enero, empezó el temblor que a todos agarró crudos. Será que temblará México este año. Quién sabe...
Este año pinta bien, será bueno y tengo ganas de llegar hasta el final. No sé si a todos los nacidos en julio nos pase lo mismo, pero además de sentirme restringido, siento que podría servir para darle cause a la vida dispersa que he llevado en los últimos años.
En fin, por ahora es todo, tengo harta chamba y debo hacerla antes de las 12.
Un gusto, como siempre,
JM
15.1.04
Yo sé, yo sé
No he escrito nada en un muy buen rato. La vida me ha subido en su trajín y me ha sido imposible pensar en postear, pero como adelanto me parece que les diré que haré una contestación a lo que aparece en la página de mi amada: Bosque
JM
No he escrito nada en un muy buen rato. La vida me ha subido en su trajín y me ha sido imposible pensar en postear, pero como adelanto me parece que les diré que haré una contestación a lo que aparece en la página de mi amada: Bosque
JM
30.12.03
Tres, sí tres. Tres por un peso, sí señores, tres
Quedó confirmado, los famosos se van de tres en tres. Hace unas semanas murió Keiko, la ballena asesina que otrora habitara las aguas de Reino Aventura [hoy Six Flags]. El 24 de diciembre murió el dramaturgo y maestro de muchos: Hugo Argüelles y hace unas horas acabo de enterarme de que el día de ayer murió Juan García Ponce, miembro del Grupo de la Casa del Lago. Dos vacas sagradas y un ballena ahora descansan en paz.
Thertru,
JM
Quedó confirmado, los famosos se van de tres en tres. Hace unas semanas murió Keiko, la ballena asesina que otrora habitara las aguas de Reino Aventura [hoy Six Flags]. El 24 de diciembre murió el dramaturgo y maestro de muchos: Hugo Argüelles y hace unas horas acabo de enterarme de que el día de ayer murió Juan García Ponce, miembro del Grupo de la Casa del Lago. Dos vacas sagradas y un ballena ahora descansan en paz.
Thertru,
JM
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